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Precio de cambiar las ventanas de una casa en 2026

Actualizada el 2 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura

Cambiar las ventanas de una casa cuesta entre 750 y 4.700 €, con una media en torno a 2.600 €, según el material, el número de huecos y la instalación. El PVC es lo más barato; la madera, lo más caro.

Cambiar las ventanas de una casa cuesta entre 750 y 4.700 €, con una media en torno a 2.600 € para un piso normal de 6 a 10 huecos. Por metro cuadrado, el PVC sale entre 100 y 250 €/m², el aluminio con rotura de puente térmico (RPT) entre 150 y 300 €/m², y la madera entre 200 y 370 €/m². La horquilla es tan ancha porque el precio final depende del material del marco, del tipo de vidrio, del tamaño y la forma de apertura de cada hueco, y de lo complicada que sea la instalación. A continuación tienes los números desglosados y lo que de verdad importa para decidir.

Cuánto cuesta según el material

Estos son los precios de referencia en 2026, con carpintería, acristalamiento doble e instalación incluidos. Los precios por unidad son para una ventana estándar de dos hojas de unos 120 x 140 cm; una ventana más grande o una corredera de balcón se va por encima.

  • PVC: 100–250 €/m². Por unidad, unos 300–450 €. Es el mejor aislante por euro invertido y el más vendido en vivienda. En gama alta (perfiles de más cámaras, herrajes buenos) puede superar los 350 €/m².
  • Aluminio con RPT: 150–300 €/m². Por unidad, unos 380–600 €. Ojo: el aluminio sin rotura de puente térmico arranca en 100 €/m² pero aísla mal y no sirve para ahorrar en la factura ni para desgravar. Para eso hace falta RPT sí o sí.
  • Madera: 200–370 €/m². Por unidad, unos 500–850 €. Aísla muy bien y es la opción más cara. Exige mantenimiento periódico (barnizado) que el PVC y el aluminio no necesitan.

Si quieres ver estos rangos junto al resto de partidas de una obra, tienes la tabla de precios de reformas en España con las horquillas actualizadas.

Qué incluye el precio y qué te cobrarán aparte

Un presupuesto bien hecho de sustitución de ventana suele incluir: desmontaje de la ventana antigua y limpieza del hueco, suministro de la ventana nueva (perfil, vidrio y herrajes), colocación con espuma de poliuretano, sellado y nivelado, ajuste de herrajes, comprobación de funcionamiento y retirada de escombros.

Lo que no suele venir incluido y se cobra aparte:

  • Albañilería si hay que picar o rematar el hueco. Aquí se dispara el precio, sobre todo en obra antigua.
  • Persianas y cajones de persiana nuevos.
  • Reja, contraventana o mosquitera.
  • Trabajo en altura o fachada compleja: la instalación básica ronda los 80–120 €/m², pero por encima de 15 metros de altura o en fachadas difíciles sube a 150–200 €/m².

Estos extras pueden sumar entre 30 y 400 € por ventana. Pide siempre que el presupuesto los detalle uno a uno; es donde más varía una oferta de otra.

De qué depende que salga más caro o más barato

El material del marco es solo una parte. Pesan tanto o más:

  • El vidrio. Un doble acristalamiento bajo emisivo con cámara de argón aísla bastante más que un doble vidrio normal, y cuesta más. Si tienes ruido de calle, el vidrio acústico es otro salto de precio.
  • El número y tamaño de huecos. No es lo mismo cambiar 6 ventanas que 12, ni una ventana pequeña que un ventanal corredero.
  • La antigüedad y el estado de la vivienda. Si la casa es anterior a 1980, es habitual que los huecos no estén a escuadra, que haya que rehacer premarcos o retirar carpintería de hierro; eso añade albañilería y horas.
  • La zona. En grandes ciudades la mano de obra es más cara. En Madrid, por ejemplo, la instalación tira al alza; puedes comparar con lo que cuestan otras partidas en las reformas en Madrid.

Cuánto ahorras y en cuánto tiempo lo amortizas

Esta es la parte que más gente busca y donde hay que ser honesto: depende de cómo estés hoy. El salto grande de ahorro se da cuando cambias de vidrio simple (ventanas viejas de una sola luna) a doble acristalamiento bajo emisivo. En ese caso reduces las pérdidas de calor por los huecos entre un 50 y un 70 %.

Eso se traduce en un ahorro de entre el 10 y el 30 % de la factura de climatización (calefacción más aire acondicionado), que para una familia media son del orden de 200–600 € al año. Si ya tenías doble acristalamiento y solo mejoras un poco el marco, el ahorro es mucho menor y el cambio no se paga solo.

Con esas cifras, la amortización sin ayudas está en unos 6 a 10 años. Con las deducciones fiscales o subvenciones aplicadas, el plazo baja de forma notable. Un aviso realista: si cambias las ventanas sobre todo por confort, ruido o condensaciones, hazlo por eso; el ahorro energético es un extra que ayuda, pero rara vez es el único motivo que justifica la inversión.

Las ayudas de 2026: la deducción del IRPF

La deducción estatal en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética está prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2026. Hay tres tramos, y cambiar las ventanas suele encajar en el primero:

  • 20 % si la obra reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración de tu vivienda habitual. Base máxima de deducción: 5.000 € (te devuelven hasta 1.000 €). Es el tramo típico de un cambio de ventanas.
  • 40 % si la obra reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o consigue una calificación energética A o B. Base máxima: 7.500 € (hasta 3.000 €). Suele exigir actuar sobre más elementos, no solo las ventanas.
  • 60 % para actuaciones de rehabilitación energética a nivel de edificio residencial completo, no de una sola vivienda.

Dos condiciones que no puedes saltarte: necesitas un certificado de eficiencia energética antes y otro después de la obra, emitidos por un técnico acreditado, que demuestren la mejora; y de la base de la deducción hay que descontar cualquier subvención pública que hayas recibido, para no duplicar beneficios. Sin esos certificados y sin alcanzar el porcentaje de mejora exigido, pierdes el derecho a la deducción por mucho que hayas gastado.

A esto se suman, según la comunidad autónoma y el momento, planes autonómicos tipo Plan Renove y bonificaciones en el IBI de algunos ayuntamientos. Cambian con frecuencia, así que conviene confirmar en tu comunidad qué hay abierto antes de firmar.

Cómo elegir entre PVC, aluminio y madera

Sin folletos, en corto:

  • PVC: la opción por defecto para la mayoría de viviendas. Mejor relación aislamiento/precio, cero mantenimiento y buen comportamiento acústico. En contra, la estética es más limitada y en ventanales muy grandes necesita refuerzos.
  • Aluminio con RPT: perfiles finos y muy resistentes, ideal para grandes cristaleras y correderas. Aísla algo menos que el PVC a igualdad de precio y solo cuenta para ahorro y deducción si lleva rotura de puente térmico.
  • Madera: el mejor aislamiento natural y la estética más cuidada, imprescindible en cascos históricos con normativa de fachada. A cambio, es la más cara y pide mantenimiento cada varios años.

Regla práctica: para un piso normal donde priorizas ahorro y olvidarte, PVC; para ventanales y diseño, aluminio RPT; para carácter o exigencia estética, madera.

Cómo pedir presupuesto sin equivocarte

Mide los huecos (ancho x alto por el exterior del marco), cuenta cuántos son y anota si quieres cambiar también persianas. Pide al menos tres presupuestos desglosados por unidad, con el material del perfil, el tipo de vidrio, si el aluminio lleva RPT, y qué albañilería incluye. Desconfía de un precio cerrado muy por debajo del resto: casi siempre significa que faltan partidas que aparecerán a mitad de obra.

Comparar ofertas hueco a hueco es la mejor forma de no pagar de más; puedes hacerlo con el comparador de presupuestos de reforma o revisando el directorio de empresas de reformas de tu zona. Cuando lo tengas claro, en Reformería puedes publicar tu reforma y recibir presupuestos gratis de varias empresas sin compromiso.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta cambiar todas las ventanas de un piso?

Para un piso normal de 6 a 10 huecos, el coste medio ronda los 2.600 €, dentro de una horquilla de 750 a 4.700 € según el material y la instalación. Con PVC estarás en la parte baja y con madera en la alta. Pedir presupuesto por unidad es la forma de ajustar la cifra a tu caso.

¿Qué es más barato, PVC, aluminio o madera?

El PVC es lo más económico (100–250 €/m²) y el que mejor aísla por euro invertido. El aluminio con rotura de puente térmico se sitúa en 150–300 €/m². La madera es la más cara, 200–370 €/m², y además necesita mantenimiento periódico.

¿En cuántos años se amortiza cambiar las ventanas?

Si pasas de vidrio simple a doble acristalamiento bajo emisivo, ahorras entre 200 y 600 € al año en climatización, lo que da una amortización de 6 a 10 años sin ayudas. Con la deducción del IRPF o subvenciones aplicadas, el plazo baja de forma notable.

¿Cuánto puedo desgravar por cambiar las ventanas en 2026?

La deducción estatal más habitual para un cambio de ventanas es del 20 % del coste, con una base máxima de 5.000 €, si la obra reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración. Está prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2026 y exige un certificado energético antes y otro después de la obra.

¿El precio de la ventana incluye la instalación y quitar la antigua?

Sí, un presupuesto estándar incluye desmontar la ventana vieja, colocar la nueva, sellarla y retirar los escombros. No suele incluir albañilería si hay que rematar el hueco, persianas nuevas, rejas ni el sobrecoste de trabajar en altura, que se cobran aparte.

¿Necesito el aluminio con rotura de puente térmico?

Si quieres ahorrar en la factura y poder desgravar, sí. El aluminio sin rotura de puente térmico es más barato pero aísla mal y no cuenta para las deducciones por eficiencia energética. La RPT es lo que evita que el frío y el calor pasen a través del marco.

Fuentes consultadas

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