Reformería

Eficiencia7 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Los certificados energéticos ya exigen software nuevo

Desde el 30 de septiembre, los registros solo admiten certificados hechos con las últimas versiones. Si reformas, revisa con qué programa te certifican.

El 30 de septiembre entraron en vigor los nuevos documentos reconocidos para la certificación energética de edificios, publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico junto a la Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura. No es un cambio cosmético: a partir de esa fecha, los registros de certificados de las comunidades autónomas solo admiten documentos elaborados con las últimas versiones de las herramientas reconocidas, salvo las excepciones previstas para determinados certificados de obra terminada.

La obligación no es nueva en su lógica. El Real Decreto 390/2021, que regula el procedimiento básico de certificación, ya establece en sus artículos 4 y 5 que hay que trabajar con la última versión registrada de cada documento reconocido. Lo que ha cambiado es el contenido de esas versiones, después de un aplazamiento que llevó la entrada en vigor hasta finales de septiembre.

Qué se ha actualizado

La renovación afecta a tres bloques. Primero, al propio documento: hay un nuevo modelo de certificado, con la información reordenada y un anexo específico para los datos del técnico que firma. Segundo, a las etiquetas, que ahora se diferencian según la fase en la que se certifica: proyecto, obra terminada o edificio existente. Y tercero, a la fontanería interna del sistema, que es la parte invisible y la que más puede atascar un trámite: el informe de evaluación energética en formato XML pasa a una nueva versión, con sus esquemas de validación actualizados, y se revisan las condiciones técnicas con las que se evalúan la envolvente y las instalaciones.

Para poder generar todo eso, los programas han tenido que actualizarse. En el procedimiento general se han renovado HULC, la herramienta pública, además de CYPETHERM HE Plus, SG SAVE y TeKton3D TK-CEEP. En los procedimientos simplificados, los dos que más se usan en vivienda: CE3X, en su versión 3.1, para edificios existentes, y CERMA, en la 6.2, para viviendas. El Ministerio mantiene publicadas en su web las versiones vigentes, los manuales y el historial de versiones, de modo que cualquiera puede comprobar cuál es la buena en cada momento.

Hay un detalle que conviene tener presente y que los colegios profesionales han subrayado al difundir el cambio: las versiones nuevas no deben usarse para certificar con fecha anterior al 30 de septiembre de 2026. Es decir, no sirven para regularizar hacia atrás un certificado que debería haberse hecho antes.

Por qué esto no es solo cosa del técnico

Parece un asunto interno de software, pero el certificado energético es la pieza con la que se acredita casi todo lo demás. Se necesita para vender y para alquilar, y hay que tenerlo desde el momento de publicar el anuncio. Y en rehabilitación energética es el documento que mide el resultado: la mayoría de las ayudas se calculan sobre la reducción de consumo de energía primaria no renovable acreditada con un certificado antes de la obra y otro después. La deducción del IRPF por obras de eficiencia energética funciona con el mismo esquema de certificado previo y posterior.

Si el registro autonómico devuelve un certificado porque se hizo con una versión caducada del programa, el problema no se queda en una molestia administrativa: se retrasa la justificación de la subvención, y en plazos ajustados eso puede costar dinero.

Qué significa si vas a reformar

Pregunta al técnico, por escrito, con qué programa y versión va a hacer el certificado, y pide ver el justificante de registro en tu comunidad autónoma, no solo el PDF del certificado. Son dos documentos distintos y el que vale ante la administración es el segundo.

Si tienes un certificado inicial firmado antes del verano y la obra aún no ha empezado, no lo tires: sigue siendo el punto de partida válido para medir la mejora. Pero asegúrate de que el certificado final lo hace el mismo técnico o, al menos, alguien que parta de los mismos datos de la vivienda; un cambio de criterio en el levantamiento puede alterar el ahorro acreditado.

Y si estás a punto de pedir una ayuda, comprueba las fechas antes que los importes. Un certificado fechado con desfase respecto a las versiones vigentes es uno de esos errores que no se arreglan con una alegación.

Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Este artículo es un resumen propio elaborado por la redacción de Reformería; para el detalle completo, consulta la fuente original.

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