Reformería

Normativa30 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

El certificado energético estrena modelo y etiquetas

Desde el 30 de septiembre cambian el modelo de certificado energético y las etiquetas. Afecta a quien vende, alquila o pide ayudas de rehabilitación.

Hoy, 30 de septiembre de 2026, entra en vigor la actualización de los documentos reconocidos que sostienen la certificación energética de edificios en España. No es una norma nueva ni cambia la obligación de fondo —seguir teniendo certificado para vender o alquilar—, pero sí cambia el papel: el modelo del certificado, las etiquetas y el formato electrónico con el que todo eso se registra.

Los documentos reconocidos son textos técnicos que desarrollan el procedimiento básico del Real Decreto 390/2021 y que reconocen de forma conjunta el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Son siete los que se modifican: el certificado de eficiencia energética, el documento de calificación energética de los edificios, el informe de evaluación energética en formato XML, las condiciones técnicas de los procedimientos de evaluación y las tres etiquetas.

El calendario viene de lejos. La resolución conjunta que declaraba los nuevos documentos se firmó el 29 de julio de 2025, pero su entrada en vigor se aplazó mediante una segunda resolución firmada el 25 de marzo de 2026. Antes hubo audiencia pública, entre marzo y abril de 2023, y el visto bueno de la Comisión Asesora de certificación energética en mayo de 2024.

Tres etiquetas donde antes había dos

Hasta ahora convivían dos etiquetas: la de proyecto y la del edificio terminado. Desde hoy son tres, tal y como preveía el RD 390/2021: etiqueta de proyecto, etiqueta de obra terminada y —esta es la novedad— etiqueta de edificios existentes.

La distinción importa más de lo que parece. Un piso de los años setenta evaluado por el procedimiento simplificado y una promoción recién entregada acababan luciendo el mismo formato de etiqueta, aunque detrás hubiera trabajos técnicos muy distintos. Separarlas deja claro de qué tipo de evaluación procede esa letra que tanto pesa ya en los anuncios inmobiliarios.

Además se retoca el encabezado de las etiquetas para que informe mejor y se completa el nombre del indicador principal, que se prestaba a confusión. Hay hasta una condición tipográfica: las etiquetas deben componerse con una fuente libre de derechos (Roboto), de modo que cualquiera pueda reproducirlas sin líos de licencia.

Qué cambia dentro del certificado

El modelo del certificado se reorganiza. Se modifican la primera página y los anexos I, III y IV, y aparece un anexo V nuevo con los datos del técnico certificador, que hasta ahora figuraban en la portada. En la práctica, el documento que recibas tendrá otro aspecto y otro orden, aunque la información de fondo sea la misma.

También se ajustan las condiciones técnicas de los procedimientos de evaluación: se incorporan los sistemas de automatización y control del edificio y se revisa la referencia del fichero climático. Y el informe en formato XML —el archivo que de verdad viaja al registro de tu comunidad autónoma— se adapta, junto con sus esquemas de validación, a todos esos cambios.

Para el técnico que firma, la consecuencia es operativa: los programas de calificación reconocidos (HULC, CE3X, CERMA y las herramientas de terceros) deben usarse en las versiones adaptadas a los nuevos documentos. Conviene comprobarlo antes de empezar un expediente, porque un XML generado con la versión antigua puede no validar en el registro.

Qué significa si vas a reformar

Si ya tienes certificado en vigor, no tienes que hacer nada: la validez máxima sigue siendo de diez años y los documentos emitidos con el modelo anterior no caducan por este cambio.

Si estás a punto de encargar uno y no hay prisa por escriturar, pide que se emita con el modelo nuevo. Evitas quedarte con un formato recién sustituido y con una etiqueta que ya no es la que corresponde a tu caso.

Si vas a reformar en serio —aislamiento, ventanas, cambio de sistema de calefacción—, encarga el certificado antes de empezar y repítelo al terminar. Esa pareja de certificados, antes y después, es lo que acredita el salto de letra ante la mayoría de programas de ayudas y deducciones. Y guarda siempre el XML, no solo el PDF: es el archivo que te pedirán para tramitar.

Último aviso para autónomos y empresas del sector: si subcontratáis la certificación, confirmad con el técnico que trabaja ya con la versión actualizada. Rehacer un certificado rechazado en el registro no cuesta mucho dinero, pero sí retrasa la firma o la solicitud de subvención.

Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Este artículo es un resumen propio elaborado por la redacción de Reformería; para el detalle completo, consulta la fuente original.

certificado energeticonormativarehabilitacionetiqueta energetica

¿Estás pensando en reformar?

Publica tu obra y recibe presupuestos de profesionales de tu zona. Gratis, sin compromiso y sin dar tu teléfono.

Pedir presupuestos gratis